sábado, 7 de julio de 2007

...

Contrariamente a lo que muchos piensan, existen varios tipos de silencios. Algunos lindos y otros feos.
Se de alguien que los colecciona. Siempre anda con una mochila llena de bollones, y cada vez que encuentra uno lo guarda y lo etiqueta:

El silencio de la mañana.
El silencio de la tarde.
El silencio de la noche.
El silencio de la casa de los abuelos.
El silencio del baño.
El silencio de las placitas.
El silencio de la playa.
El silencio de la ciudad.
El silencio del campo.
El silencio en el teléfono.
El silencio que incomoda.
El silencio adecuado.
El silencio después de estornudar.
El silencio de no tener nada que decir.
El silencio de no poder decir nada.
El silencio de la espera.
El silencio de la culpa.
El silencio de estar solo.
El silencio de estar acompañado.
El silencio que dice mucho.

Dicen que esta en busca del silencio perfecto, ese que es capas de sonar como la música más linda sin tener ni un solo sonido, capas de susurrarnos al oído todas las respuestas a las preguntas que tenemos.
Quizás ya lo encontró y no lo supo distinguir.
Tal vez tenga todas las respuestas a sus preguntas guardadas en un bollón y no lo sabe.

No hay comentarios: